Todos no caben en la ‘jaula’

PELOTA VASCA

Altuna III, Urrutikoetxea, Víctor y Retegi Bi se disputan los dos últimos billetes para entrar en las semifinales

Horizontal

Altuna III se la jugará con Víctor el domingo en el Astelena

Luis M. Unciti / Luis M. Unciti

Jokin Altuna, Mikel Urrutikoetxea, Víctor Esteban y Julen Retegi. Cuatro candidatos pugnarán este fin de semana por obtener los dos últimos billetes para acceder a las semifinales del Cuatro y Medio, un torneo que no está defraudando a las expectativas y que ya ha dejado actuaciones individuales para el recuerdo. La ‘jaula’ es un hervidero de talento, velocidad y determinación, a la postre el mejor escenario para no bajar la guardia ni un solo momento y mantener enganchado a un aficionado ávido de ver las batallas a cara de perro en los cuadros más alegres del frontón.

Ezkurdia y Bengoetxea VI ya han terminado los deberes con pasmosa facilidad y una superioridad manifiesta, lo que deja en tela de juicio el nivel del resto de aspirantes a la txapela, que se enfrentarán en duelos directos con un mismo desenlace: el ganador pasará y el perdedor tendrá que resignarse con ver el resto del campeonato por televisión.

En el grupo A son Víctor y Altuna III los que el domingo dirimirán sus diferencias en el Astelena de Eibar. En el otro lado del cuadro asoman Urrutikoetxea y Retegi Bi, que velarán por sus opciones el sábado en el Labrit de Pamplona.

La lógica invita a pensar que serán los dos finalistas de 2017, Altuna III y Urrutikoetxea, los que encontrarán el semáforo en verde. Afortunadamente, no es la ley que impera últimamente. Veremos.

Altuna III: Entró deprisa y corriendo y nota ahora los efectos

Jokin Altuna sigue pagando los platos de la lesión que sufrió en el biceps izquierdo durante la final en San Mateo y que le ha permitido llegar ‘in extremis’ a la defensa de la txapela que conquistó en 2017. El vigente campeón silenció cualquier duda en el partido de su reaparición ante Aimar Olaizola (22-12) pero volvió a sembrar el horizonte de dudas ante la imponente figura de un Ezkurdia (10-22) que siempre encuentra un peldaño para seguir escalando y no tocar el techo. El amezketarra alterna una de cal y otra de arena, lo que le ha dejado con un único cartucho en la recámara. Ganar a Víctor le da las semifinales, una derrota le manda a casa. La frustración que dejó entrever ante el navarro invita a pensar que hay un cúmulo de nervios que le está atenazando y le podría jugar una mala pasada ante un contrincante sin presión y con todas las de ganar. Se avecinan chispas el domingo en el Astelena.

Víctor: Puede enderezar el rumbo de un año casi negro

Hasta hace poco, Víctor deseaba como agua de mayo dar carpetazo a este 2018 por la línea descendente que se había adherido a su rendimiento. Fuera del Parejas porque, según Asegarce, no estaba exhibiendo el nivel deseado, el delantero de Ezcaray entró en un ciclo devastador, perdiendo partidos por falta de concentración, errático y con cero chispa. Era capaz de firmar tantos asombrosos y de fallar de manera estrepitosa menos de cinco minutos después. Sin embargo, un leve estirón previo a entrar en acción en el Cuatro y Medio le bastó para salirse con la suya ante Retegi Bi en octavos de final. El sopapo que le metió Ezkurdia en la primera jornada de cuartos (22-5) no le dejó tiritando, ya que luego fue capaz de batir a un mermado Olaizola (17-22). Ahora afronta un auténtico partidazo, quizá aquel que estaba esperando para resurgir de sus cenizas y demostrar que ha vuelto. Serían sus primeras semifinales en la ‘jaula.

Urrutikoetxea: De menos a más tras pasar el verano en la cama

Mikel Urrutikoetxea ha despegado y no quiere mirar más hacia abajo. El actual subcampeón del Cuatro y Medio se tuvo que apartar de los frontones antes del torneo de San Fermín debido a una mononucleosis que le golpeó de lleno. La infección le frenó en seco y le obligó a estar en la cama sin moverse hasta nueva orden del médico. Reapareció hace un mes y, a pesar de que el arranque le costó y las sensaciones no fueron las mejores, en este Cuatro y Medio ya ha enseñado de qué pasta está hecho. Aguantó como pudo al vendaval Oinatz Bengoetxea (22-14) y rompió las esperanzas de Danel Elezkano este pasado fin de semana (22-5) en el duelo vecinal. Es el síntoma al que se agarra Urrutikoetxea con fuerza para la final anticipada que le mide a Retegi Bi este sábado en el Labrit. De menos a más, su progresión y la entereza con la que finiquitó a su compatriota le ponen por delante en las quinielas.

Retegi Bi: No tiene presión y sí la opción de firmar una hazaña

Los años pasan y Julen Retegi sigue afanado en alejarse de la sombra para pasar a ser una primera espada. A sus 33 años, y después de la repesca que le permitió regresar al campeonato por la lesión de Erik Jaka, el navarro quiere alimentar la ocasión de oro que se le ha puesto en bandeja para situarse debajo del foco y entrar de lleno entre los favoritos a calarse la txapela, algo que todavía no ha conseguido en su ya extensa carrera deportiva en los frontones. No en vano, aprovechó la primera jornada para desplegar su talento y derrotar, no sin sufrimiento, a Danel Elezkano (22-19). Después de sufrir las envestidas del ciclón Oinatz en el Beotibar, que le borró literalmente las manos (22-2), se encomienda a que asome su mejor versión en el día ‘D’ para amansar a un toro bravo como Mikel Urrutikoetxea. Tiene menos presión que el de Zaratamo, nada que perder y mucho que ganar.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...