Hacía casi 7 años que los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional intentaban identificar el cadáver de una chica de unos 25 ó 30 años que fue encontrada el 4 de agosto de 2018. El inquilino de la casa la halló colgada en el cobertizo del gallinero de Mas Ciurana en Sant Julià de Ramis (Girona), y hasta ahora no se sabía casi nada de ella.

Sant Julià de Ramis
De hecho, no se encontraron pruebas que pudieran dar luz a alguna pista de qué había pasado con ella y qué hacía allí, por lo que se acabó levantando el cadáver y se determinó que era un suicidio, ya que tenía un cubo bajo sus pies y una soga en el cuello sin indicios criminales.
Tampoco se encontró documentación o joyas que ayudaran a relacionarla con alguien, solo un tatuaje escrito en hebreo en la parte superior del brazo izquierdo que decía 'éxito' y un billete de 10 euros en el bolsillo. Hasta ahora, pues, no se le había podido dar un entierro digno. Aquí es cuando entra en juego Paraguay, pues sus autoridades optaron en 2021 por introducir una fotografía suya, huellas y ADN en las bases de datos de la INTERPOL.
De esta manera, casi 7 años más tarde, la Policía Nacional ha podido identificarla gracias a un programa de la INTERPOL creado en octubre de 2024 llamado 'Identifícame', con el objetivo de encontrar la identidad de hasta 47 mujeres víctimas de muertes violentas que han aparecido por toda Europa.

El perfil de la INTERPOL de la chica ahorcada en el gallinero
Por el momento la Policía Nacional no ha dado detalles en cuanto a su nombre, apellidos o edad. Lo único que se conoce es que las autoridades paraguayas participaron en el programa de la INTERPOL después de denunciar su desaparición y por ello se ha podido llegar a una coincidencia. Por ahora, la joven sigue enterrada desde 2018 en una fosa común del cementerio de Girona.