Si la afición azulgrana llegó 'caliente' al partido del Barça - Girona después de ver como González Fuertes beneficiara al Real Madrid en el duelo contra el Leganés, aún se enfadó mucho más en los primeros minutos del choque entre azulgranas y gerundenses.
Fermín López cayó en una zona muy cercana del área, sobre la misma línea que limita el cuadrado, y Pulido Santana señaló falta peligrosa. Tras las primeras repeticiones se apreciaba que la falta podía ser penalti y todos los aficionados pensaban que Figueroa Vázquez desde el VAR llamó al árbitro principal para que revisara un posible penalti, pero sorpresivamente no fue así.
Para sorpresa de todos los presentes y sin apenas contrastar la jugada con varias repeticiones, Pulido Santana lo tuvo claro. No hay penalti y lo que hay es falta a favor del Girona, no del Barça. El colegiado interpretó que Fermín fue el que cometió acción irreglamentaria, por lo tanto, ni falta peligrosa para los azulgranas ni mucho menos penalti.