Barcelona es conocida por sus estrictos controles de tráfico y sus numerosos radares de velocidad, que desempeñan un papel crucial en la seguridad vial. Sin embargo, algunos de estos dispositivos destacan por ser los que más multas emiten en toda la ciudad. Entre ellos, tres se encuentran ubicados en la transitada Ronda de Dalt, lo que confirma su relevancia como una de las vías más vigiladas de la capital catalana.
El radar que lidera el ranking está en la Avinguda Meridiana, 553, una de las principales arterias de la ciudad, que conecta el centro con las afueras. Este dispositivo se ha convertido en el más activo, generando una gran cantidad de sanciones debido al intenso tráfico que soporta diariamente.
En segundo lugar, encontramos el radar situado en el kilómetro 14,3 de la Ronda de Dalt, en sentido Llobregat. Esta ubicación, estratégica por la cantidad de vehículos que transitan diariamente, es una de las que más infracciones registra, ya que los conductores suelen superar el límite de velocidad permitido.
El tercer lugar lo ocupa el radar ubicado en la Via Augusta, 331, otra de las vías con gran afluencia de tráfico. Su posición cerca de una zona residencial y de negocios lo convierte en un punto crítico para controlar la velocidad de los conductores.
La Ronda de Dalt, protagonista del listado
Además del radar en el kilómetro 14,3, la Ronda de Dalt cuenta con otros dos dispositivos entre los más sancionadores. En el kilómetro 4,8, en sentido Besòs, y en el kilómetro 12,094, en sentido Llobregat, se encuentran los otros dos radares que completan la presencia de esta vía en el listado. Estas ubicaciones, estratégicamente distribuidas, buscan reducir la velocidad en tramos donde los accidentes son más frecuentes.
El radar de la Avinguda Diagonal, 671, y el de la Ronda Litoral, kilómetro 7,095 en sentido Besòs, también figuran entre los más efectivos en la emisión de multas. Ambas vías son conocidas por su elevada densidad de tráfico y por ser rutas clave para desplazarse por Barcelona.
Finalmente, completan la lista los radares situados en carrer Indústria, 251, carrer Numància, 163 y carrer Entença, 155, todos ellos ubicados en calles urbanas con límites de velocidad más bajos, lo que genera más sanciones cuando los conductores no los respetan.
Concienciación y seguridad vial
El objetivo principal de estos radares no es solo recaudar dinero, sino garantizar la seguridad vial, especialmente en una ciudad con tanta actividad como Barcelona. Las autoridades locales insisten en que respetar los límites de velocidad es clave para reducir los accidentes y proteger a los peatones y conductores. Por ello, los radares seguirán siendo una herramienta fundamental para controlar el tráfico y promover una conducción responsable.