El 8 de septiembre se gestó una noticia que provocó un importante impacto y que sacudió a todo el mundo. A los 96 años y tras siete décadas en el trono falleció la reina Isabel II, por lo que Reino Unido se disfrazó de un duelo que aún continúa vigente. Sin ir más lejos el cuerpo se encontraba en Escocia -donde pasó sus últimos días de vida- y recién este miércoles llegó a Londres, donde ocurrió un hecho muy particular que no tardó en viralizarse: un soldado real se descompensó en plena guardia y se derrumbó al lado del féretro, por lo que la transmisión se vio obligada a interrumpirse por un breve lapso
El ataúd estará durante cuatro días en el interior del Wesrminster Hall, la parte más antigua del edificio que acoge el Parlamento británico. Ahí permanecerá en una capilla para que los británicos puedan despedirse de su reina, que será inhumada el lunes en un funeral de Estado.
El ataúd de la reina Isabel II salió por última vez del Palacio de Buckingham, transportado en un carruaje tirado por caballos y saludado con cañonazos. La solemne procesión por las calles de Londres, decoradas con banderas y repletas de gente que rindió tributo a su monarca, duró aproximadamente una hora.
Ceremonia interrumpida
Miles de personas que presenciaban la capilla quedaron anonadados en el momento que un guardia real que se encontraba cerca del féretro comenzó a balancearse, se descompensó y cayó sobre el piso de piedra, a pesar de los intentos de su compañero de sostenerlo sin abandonar su puesto por una cuestión ligada netamente al protocolo.
De inmediato, otros dos se acercaron para socorrerlo con extrema velocidad. Los espectadores que hacían fila para pasar cerca del ataúd gritaron y se alteraron por lo que estaban observando, por lo que la transmisión de la ceremonia fue interrumpida durante varios minutos mientras le hacían primeros auxilios al damnificado.
El corresponsal de la familia real y editor en jefe de Royal Central, Charlie Proctor, informó a través de sus redes sociales qué estaba pasando para llevar cierta tranquilidad: “El guardia está recibiendo atención médica. Mientras tanto, se llevó a cabo una rotación de la guardia y el público ahora puede continuar caminando junto a la reina”, escribió en su cuenta oficial de Twitter.

El cortejo fúnebre con los restos de Isabel II salió este miércoles del palacio de Buckingham, en Londres, rumbo a la sede del Parlamento
Aunque se desconocen los motivos de la descompensación, el periodista aclaró que se tomaron medidas para evitar sucesos similares. “Si uno de los guardias se siente mal durante la Vigilia, se le ha dicho que levante la cabeza -por tradición, todos deben mantener la mirada en el suelo-. Esto alertará al guardia superior y se realizará una rotación”, explicó junto a un video que ejemplificaba el cambio de soldados.
Además de las personas que desean darle el último adiós, lógicamente en la procesión y en el Wesrminster Hall se encontraban el rey Carlos III, sus tres hermanos, la princesa Ana y los príncipes Andrés y Eduardo, así como sus hijos, William y Harry.