El trastorno del espectro autista (TEA) está catalogado cómo una enfermedad mental relacionada con el neurodesarrollo. Diversos expertos aseguran que tratar un TEA como un trastorno y no como una condición es la raíz sistemática del problema. Entre el 1 y el 1,5% de la población presenta un trastorno del espectro autista y, esa condición, se caracteriza principalmente por “dificultades en áreas como la comunicación e interacción social en personas que suelen mostrar ciertos patrones restrictivos o aspectos de conducta que pueden ser considerados como muy obsesivos, restringidos o inusuales en distintas áreas de su vida, y que están presentes en las primeras fases de desarrollo” explica Ferran Marà Sambola, profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).
Países como Reino Unido, Canadá o Australia se decantan cada vez más por entenderlo como una condición. Se considera que de esta manera se puede comprender las dificultades que una persona puede tener en el ámbito social o comunicacional, pero a su vez permite identificar sus cualidades y fortalezas, tal y como lo veríamos en cualquier otra persona. A veces, ser diferente es un superpoder y sólo necesitamos cambiar de sombrero para pensar. Sylvie Pérez, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC cree que esto supondría poder dar voz a las personas con TEA. "Creo que es importantísimo que tengamos en cuenta lo que nos dicen las personas que están consideradas personas con autismo. Se trata de comprender que tienen una condición diferente de estar ante el mundo y que no son personas enfermas que nosotros, los neurotípicos, debamos tratar. Si comprendemos su lógica, en vez de forzarlos a que entren en la nuestra, nos será más fácil generar entornos que sean regulables y confiables", señala.
TEA en la escuela
Los trastornos relacionados con el neurodesarrollo, como lo es también el trastorno de atención por hiperactividad o (TDH), suelen aparecer durante las primeras fases del desarrollo, es decir a lo largo de la educación primaria. Por ello, la actuación de los docentes es crucial para la mejora en las condiciones de un niño o niña con algún tipo de necesidad considerada atípica. Según Jordi Perales, tutor del máster universitario de Dificultades del Aprendizaje y Trastornos del Lenguaje de la UOC, “hay una realidad en cada alumno, y esa realidad puede ser vista de diferente manera por cada uno de nosotros. Aceptar la condición de cada persona nos acerca, en el entorno educativo y social, a un realismo que permite avanzar al alumno, con el objetivo de que se desarrolle tal y como es", afirma Perales.
¿Cómo relacionarse con personas que tienen la condición de TEA?
- Evitar el sarcasmo y la ironía así como expresiones faciales sutiles no tienen funcionalidad. La imaginación de las personas con TEA se desarrolla de forma diferente y se debe tener en cuenta que pueden perderse en el lenguaje porque el mensaje puede ser ambiguo para ellos.
- Las rutinas rebajan la ansiedad porque saben lo que va a pasar.
- Quitar presión, responsabilidad o sentimientos de culpa a los progenitores que a menudo se sienten responsables o causantes de las dificultades que presentan sus hijos.