Uno de los aspectos que en las redes sociales no pasó desapercibido fue la foto que publicó la Casa Real apenas un día antes de la muerte de la Reina Isabel II de Inglaterra. Con cierta paradoja y como si se tratase de una premonición fatal, la imagen es furor.
La monarca murió este jueves 8 de septiembre, luego de que en las primeras horas del día se corriera la noticia de que su salud era realmente alarmante. Finalmente, a sus 96 años murió y los mensajes a Inglaterra llegan desde distintas partes del mundo.
Cabe recordar que Isabel II se había convertido el pasado 6 de febrero en la primera monarca británica en alcanzar las siete décadas de reinado. Unos 70 años antes, la muerte del rey Jorge VI sorprendió a Isabel, su hija mayor, que estaba de viaje real por Kenia en representación de su padre y recibió la noticia que era la nueva reina británica.
La foto que estremece por una paradójica y fatal premonición
Desde la cuenta de la Casa Real tuvieron hasta el momento de la muerte de Isabel II una enigmática foto como la última de la lista de publicadas. Antes de que subieran algunos posteos en referencia al fallecimiento, esa imagen se podía ver en primera plana y generó repercusión.
Lo paradójico se dio porque los condes de Wessex estaban plantando un árbol, justamente dándole vida a un ser vivo, y por el contexto de la imagen pudo interpretarse como un entierro.
“¡Gracias por la encantadora bienvenida a Lancashire para el Conde y la Condesa de Wessex! Sus Altezas Reales se unieron a los miembros de la comunidad local de Preston para celebrar los 20 años desde que se les concedió el estatus de ciudad con motivo del Jubileo de Oro de la Reina, plantando un árbol para conmemorar la ocasión”, escribieron en el posteo.

Los Condes de Wessex plantando un árbol.
Algunas repercusiones en las redes sociales por la foto
Conmoción en el mundo: así es el plan del Palacio de Buckingham
La Operación London Bridge implica el trabajo conjunto de varias áreas del Estado e incluye un megaoperativo de seguridad en Londres, discursos oficiales pautados, una gira del rey Carlos por Gran Bretaña, la baja de todas las banderas a media asta en 10 minutos y un apagón de las redes sociales.
El cronograma, diseñado en la década de 1960, se extiende por 10 días, entre la muerte de la reina Isabel II y su funeral. El día del deceso será catalogado “Día D”, y cada día posterior se denominará “D+1”, “D+2”, etc.
En las horas posteriores a la muerte de la reina, se llevarán a cabo una serie de llamadas para informar lo sucedido al primer ministro, al secretario de Gabinete y a los funcionarios más jerárquicos.
El comunicado hacia los ministros será para todos igual: “Acabamos de ser informados de la muerte de Su Majestad la Reina”. Y se les advertirá que “se requiere discreción”.
Además, recibirán un correo electrónico del secretario del gabinete, cuyo borrador dice: “Estimados colegas. Con tristeza, les escribo para informarles la muerte de Su Majestad la Reina”.
Una vez enviados los correos, las banderas se bajarán a media asta en 10 minutos. La Casa Real emitirá un aviso oficial al público.
El parlamento del Reino Unido y las legislaturas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte se suspenderán.