El Real Zaragoza afronta el próximo mes de abril que comienza este martes con el tramo de la temporada más complicado y que más que una cuesta de porcentaje muy elevado es una montaña.
El conjunto aragonés es el que marca la salvación con solo un punto de ventaja con respecto al Eldense, en descenso, y va a tener que afrontar en abril un duro calendario con cuatro encuentros en los que en dos de ellos tendrá como rivales a equipos que se encuentran en zona de Promoción de ascenso y que en algún momento de la temporada ha liderado la clasificación como Mirandés, y Levante y contra un Huesca que llegó a estar segundo.
El cuarto equipo del mes será un Eibar que esta temporada no está entre los mejores pero que está reaccionando en las últimas jornadas con tres victorias en los cuatro últimos encuentros que ha disputado y que lleva cinco jornadas sin perder (tres triunfos y dos empates).
El primer rival de los 'blanquillos' será el Mirandés, cuarto clasificado, pero a solo dos puntos de la primera posición que ocupa el Elche.
Los burgaleses, que visitarán La Romareda, vienen de dejar escapar la oportunidad de haberse colocado líderes tras perder en el campo del Albacete pero antes de la derrota acumulaban una gran racha. Los 'jabatos' llevaban cinco victorias, dos empates y solo una derrota en los últimos ocho encuentros.
El segundo oponente de los zaragozanos, también en el estadio zaragozano, será un Eibar que ha perdido fuelle con respecto a temporadas precedentes ya que está a diez puntos de los puestos de Promoción, zona que había sido su hábitat natural en las últimas campañas, pero que se está recuperando en las últimas jornadas.
El tercer enemigo de los maños será un Levante que es segundo en la clasificación a un solo punto del Elche y que vio cortada su gran racha de siete jornadas invicto (dos empates y cuatro victorias) al perder contra el Almería, otro de los grandes aspirantes al ascenso.
El conjunto de Gabi Fernández visitará al conjunto valenciano que es el tercer mejor equipo en casa de la categoría y que solo ha perdido un encuentro en ella.
Cerrará el más que complicado mes de abril en el derbi aragonés de Segunda división contra el Huesca en La Romareda. Los altoaragoneses rompieron el pasado fin de semana un bache de tres derrotas consecutivas al derrotar al Sporting de Gijón pero anteriormente se vieron inmersos en una gran racha de 14 jornadas invictos con 9 victorias y 5 empates.
Además de la propia dificultad de un rival moralmente crecido porque su objetivo inicial era la permanencia se añade en este caso la rivalidad regional.
Mucho tendrá que mejorar, y rápido, el Real Zaragoza, para lograr victorias y no entrar en descenso porque el reto que le espera es de los grandes teniendo en cuenta además que su máximo rival por la permanencia, el Eldense, se enfrenta a rivales directos por continuar en Segunda división, lo que supone un calendario menos complicado.