Nico Otamendi es uno de esos futbolistas que lleva años teniendo que lidiar con las críticas cada vez que juega un mal partido. Sin embargo, no se le elogia tanto cuando lo hace bien. Y lo cierto es que con la camiseta de la selección argentina su rendimiento es de máximo nivel. Ante Brasil marcó el gol de la victoria tras elevarse por encima de todos y conectar un testarazo espectacular.
El argentino, con 35 años, no puede ser un cerrojo cada tres días, pero los días de la verdad es un central de máximas garantías. En los grandes escenarios se crece y rinde a las mil maravillas.
Aunque le critiquen cada vez que cometa un error o no le gane una carrera a un jugador joven, Nico Otamendi seguirá silenciando a sus detractores en los partidos históricos, demostrando que a coraje, valentía y sentimiento argentino no le gana nadie.