No por habitual en las últimas semanas deja de sorprender la situación de Mats Hummels en la Roma. El veterano defensa alemán de 35 años todavía no ha disputado ni un solo minuto con la camiseta de 'la loba'.
Su último partido hasta la fecha es la final de Champions ante el Real Madrid con la camiseta del Borussia Dortmund. Una competición en la que fue una de las claves del conjunto alemán dejando actuaciones brillantes. Después de ese partido empezó a deshojar la margarita. Una vez decidido que no seguía en el equipo borussier escuchó múltiples ofertas, se planteó la retirada, y acabó aceptando con el mercado ya cerrado -era agente libre- la oferta de la Roma.
De Rossi era su principal valedor, aunque con el rendimiento que dio la temporada pasada y la carrera que lleva a sus espaldas, ya debería ser más que suficiente. El cese del italiano, con el que no había jugado al estar poniéndose en forma no ayudó. La llegada de Juric parecía que le abría las puertas de par en par al apostar por una defensa de tres centrales, pero no ha sido el caso. Más bien lo contrario. Juegan incluso laterales en la defensa de tres antes que él. ¿La razón? la velocidad.
Ni siquiera en Europa League ante el Dinamo Kiev (1-0) después de haber calentado un rato entró al terreno de juego. En rueda de prensa el entrenador explicó claramente las razones. ''Veo a Hummels como el último hombre en defensa, pero ahí lo está haciendo muy bien Ndicka, que está por delante y está mostrando sus cualidades'', indicó. ''La defensa me está dando garantías, no me gusta cambiar mucho. Es mi responsabilidad, tendrá sus oportunidades'', concluyó.