El Real Madrid ganó 3-2 al Leganés en un partido malo de los blancos en el que Mbappé, con dos goles, fue el protagonista. Aunque para protagonismo, el del colegiado González Fuertes.
El penalti del 1-0 fue muy dudoso y lo mismo con la falta del 3-2. Además, el Leganés pidió dos penaltis que ni el árbitro ni el VAR concedieron. Al final, victoria de un Madrid que dejó más sombras que luces.