A falta de hielo esta temporada en los Pirineos- quitando alguna semana suelta está siendo un invierno seco y caluroso- los alaveses Iker y Eneko Pou han decidido marchar en su busca a las Dolomitas, un lugar famoso por sus paisajes de leyenda. Mientras en el sur de Europa aprieta el calor, en el centro están teniendo un invierno largo con temperaturas bajo cero, típico de estas fechas.
Pero es lo que perseguían los Pou en el sudtirol, una zona famosa por sus estaciones de esquí rodeadas de agujas rocosas esbeltas (llamadas Spigolos por esta zona), pero también por su cascadas de hielo, caídas preciosas de agua que al bajar las temperaturas se trasforman en estructuras escalables con la técnica, fuerza y material necesario (piolets en las manos y crampones en los pies): Es lo que llaman “hielo de fusión”.
”Por supuesto que conocíamos las Dolomitas, hemos hecho escaladas muy importantes en esta cadena montañosa, pero siempre en verano, como cuando ascendimos en 2010 “Panaroma” 8c/550 m a la Cime West de Lavaredo. Logramos la segunda repetición- se nos adelantó por un par de semanas nuestro amigo austriaco Hansjorg Auer al que desgraciadamente perdimos en el 2.019 en una avalancha en las Rocosas Candienses junto a David Lama y Jess Roskelley- de esta famosa ruta del alemán Alex Huber", cuentan.
"Aquel verano además de la citada escalada, logramos también “Zhair” 8b+/300 m y “Solo Per Vechi Guerrieri” 8c/150 m, completando un ambicioso proyecto que llamamos “The Hardest of the Alps”. Pero también escalamos en la modalidad de a vista (sin ningún ensayo previo) vías tan famosas y con tanto prestigio como “The Fish” 7b+/900 m a la imponente cara sur de la Marmolada, donde tuvimos que dormir al raso con lo puesto, y temperaturas por debajo de cero, al no ser capaces de encontrar el refugio en la arista somital, o, “Hasse-Brandler” 7a+/550 m en la sombría cara norte de la Cime Centrale de Lavaredo.”
Pero volvamos a este invierno, donde en un viaje de apenas quince días han aprovechado para hacer actividad casi todos, llevándose de vuelta a casa la mayoría de las cascadas heladas que venían persiguiendo. ”Ha habido tres escaladas que han marcado la diferencia en este aventura. La primera ha sido “Eigestein” 6-6+/100m, la estructura colgada- nosotros la llamamos columna de hielo, pero en Francia le dicen “Cigarrete” o en Italia “Candelle”- más espectacular por la que nos hemos subido nunca, una especie de secuoya congelada de más de 35 m totalmente verticales.
La segunda, su vecina “Movieland” 6+/100 m, también como la anterior, con otra columna escalofriante de un montón de metros en el segundo largo. Ambas en el Geopark, un pequeño valle de ensueño, que en invierno se congela, dejando por doquier estas impresionantes cortinas heladas. Y la última, nuestra escalada mixta (secciones de roca combinadas con otras de hielo) más dura hasta la fecha, los 180m vertiginosos, atléticos y desplomados de Crazy Diamond” M8+/WI5+, una auténtica joya de la dificultad en este estilo.”
Pero además de estas tres escaladas también ascendieron rutas tan interesantes como: “Rechter Eisfall” WI4/120m, “Spada di Damocle” WI4+/140m, “Solo Per Pochi”WI4+/110m, “Abendrot” WI4+/60 m, “Zozza” WI5/60 m “Brivido Sotile” WI5/130m y “Franziskus Eisfall” WI5/180m. Vuelven muy contentos porque un invierno más han practicado esta modalidad de la escalada tan necesaria después para las ascensiones en altura: "Dominar la escalada en hielo es de vital importancia para las grandes montañas en las que te vas a encontrar un poco de este, un poco de roca, y también, terreno mixto”. Los Pou siempre pensando en próximos objetivos y sobre todo mirando ya a la próxima primavera y las futuras expediciones -que aunque todavía están sin decidir- seguro que les llevaran de vuelta a las grandes cordilleras.