El calendario astronómico de 2025 nos reserva un evento particular en el mes de abril: la Luna Rosa. Este fenómeno, que alcanzará su punto máximo el día 13, despierta la curiosidad de observadores del cielo en toda Latinoamérica. Sin embargo, es importante aclarar desde el inicio que, a pesar de su nombre, la Luna no se torna de color rosa. El término tiene raíces culturales profundas, ligadas a las tradiciones de los pueblos originarios de América del Norte.
Por qué se llama Luna rosa
La denominación "Luna Rosa" no tiene una base astronómica que explique un cambio en la coloración del satélite. Su origen se remonta a las tradiciones de las tribus nativas norteamericanas, entre ellas los Algonquin. Estos pueblos asignaban nombres a las lunas llenas de cada mes, basados en los fenómenos naturales y los ciclos estacionales que observaban en su entorno.
En el caso de la Luna Rosa, el nombre está estrechamente relacionado con la llegada de la primavera en el hemisferio norte y, específicamente, con el florecimiento de una planta llamada phlox subulata. Esta flor, que exhibe tonalidades rosadas, alcanza su esplendor durante el mes de abril. De esta manera, la Luna llena de abril adquirió el nombre de "Luna Rosa" como una referencia a este evento natural.
Fases lunares de abril 2025
El ciclo lunar, que dura aproximadamente 29.5 días, se divide en cuatro fases principales. En abril de 2025, estas fases se sucederán de la siguiente manera:
- Cuarto Creciente (5 de abril): Esta fase marca el inicio de la iluminación visible de la Luna. Durante el cuarto creciente, el satélite muestra la mitad de su cara iluminada, y la luz lunar aumenta progresivamente.
- Luna Llena o Luna Rosa (13 de abril): La Luna llena es el momento en que el satélite se encuentra completamente iluminado por el Sol. En esta fase, la Tierra se ubica entre el Sol y la Luna, lo que permite que toda la cara visible de la Luna desde la Tierra esté iluminada. La Luna Rosa de abril de 2025 alcanzará su punto máximo en esta fecha.
- Cuarto Menguante (21 de abril): Después de la Luna llena, la iluminación del satélite comienza a disminuir gradualmente. En el cuarto menguante, la Luna muestra nuevamente la mitad de su cara iluminada, pero en la porción opuesta al cuarto creciente.
- Luna Nueva (27 de abril): La Luna nueva es la fase en la que el satélite se encuentra entre la Tierra y el Sol. En esta posición, la cara iluminada de la Luna queda opuesta a la Tierra, lo que hace que no sea visible desde nuestro planeta.
Aún quedan nueve Lunas llenas de 2025
A lo largo del año 2025, se producirán doce lunas llenas, cada una con un nombre distintivo, enraizado en las tradiciones culturales y la observación de los ciclos naturales. ¿Cuáles faltan?
- Abril: Luna Rosa: Como se explicó anteriormente, este nombre está vinculado al florecimiento de la planta phlox subulata.
- Mayo: Luna de las Flores: Esta denominación celebra la abundancia de flores que florecen en mayo.
- Junio: Luna de Fresa: Este nombre se asocia con la cosecha de las fresas en esta época del año.
- Julio: Luna del Ciervo: Esta denominación se relaciona con el crecimiento de las astas de los ciervos en julio.
- Agosto: Luna del Esturión: Este nombre se vincula con la pesca del esturión en los Grandes Lagos de América del Norte.
- Septiembre: Luna de la Cosecha: Esta denominación marca el inicio de la temporada de cosecha de los cultivos.
- Octubre: Luna del Cazador (Superluna): Esta luna llena coincide con una superluna, un fenómeno en el que la Luna se encuentra más cerca de la Tierra y aparece más grande y brillante.
- Noviembre: Luna del Castor: Este nombre se asocia con la preparación de los castores para el invierno.
- Diciembre: Luna Fría: Esta denominación hace referencia a las bajas temperaturas que caracterizan el invierno en el hemisferio norte.
Los eventos lunares, como las lunas llenas y los eclipses, tienen una profunda importancia cultural en diversas sociedades. A lo largo de la historia, las fases de la Luna han estado ligadas a los ciclos agrícolas, los rituales espirituales y la medición del tiempo.
Desde una perspectiva científica, estos fenómenos proporcionan valiosa información para el estudio del sistema Tierra-Luna. Los eclipses lunares, en particular, permiten a los científicos investigar la atmósfera terrestre y la composición de la Luna.