Hay historias en el deporte que nunca mueren o ni siquiera envejecen, inmune a la vigencia o la frescura de los sentimientos al paso del tiempo, como si todo hubiera pasado ayer. Algo que se aplica tanto a los buenos como a los malos recuerdos, como es el caso del profundo dolor que sienten los culés al recordar el tapón ilegal de Stojan Vrankovic a José Antonio Montero que impidió al Barça ganar la Euroliga en la final de 1996 contra el Panathinaikos (67-66).
Como hay también opiniones que no expiran, Dominique Wilkins sigue en sus trece, insistiendo en que aquella acción de Vrankovic en la última acción del partido que impidió a los azulgrana ponerse por delante y legal fue pulcra. MD se cruzó con la leyenda de la NBA y ex jugador del Panathinaikos en el All Star y tuvo la oportunidad de testar si el estadounidense se retractaba de su postura.
Pero no.
Y no sólo eso, si no que aún piensa que la víctima de los árbitros en aquella final no fue el conjunto griego, sino el Barça.
“¿Qué cómo recuerdo el tapón de Vrankovic a Montero? Recuerdo que el árbitro estaba haciendo trampas y que ganamos el partido con un tapón al final del partido. Eso es lo que recuerdo”, comentó un Wilkins que atendió la pregunta con amabilidad pese a ir con prisas.
“¡El tapón fue definitivamente legal!”, afirmó el alero, con vehemencia, antes de irse.
Wilkins, actual Vicepresidente de Operaciones de Baloncesto de Atlanta, se reafirmaba así en su opinión después de que en 2013 asegurara que el tapón se produjo antes de que el balón tocara el aro o el tablero. Sin embargo, y tras una protesta oficial del club azulgrana, la FIBA reconoció el error del colegiado sin que eso sirviera para cambiar el resultado ni mitigar el dolor de los culés.
A pesar de un currículum con mucho lustre que incluye nueve apariciones en el All-Star, dos títulos de campeón del concurso de mates y un título de máximo anotador, Dominique Wilkins no ganó la NBA. Sin embargo, el ex de Hawks, Clippers, Celtics, Spurs y Magic se quitó la espina en gran parte con la Euroliga de 1996, en la que también fue nombrado MVP de la Final Four.

Dominique Wilkins es Vicepresidente de Operaciones de Baloncesto de los Atlanta Hawks
Aíto García Reneses era el entrenador de aquel Barça con otros ilustres como Arturas Karnisovas, Ferran Martínez y Dan Godfread ante aquel Panathinaikos con otros históricos jugadores en su plantilla como Fragiskos Alvertis dirigido por Bozidar Maljkovic, ex entrenador del conjunto catalán y que le ganaba la segunda final de la máxima competición continental tras hacerlo en 1990 con la Jugoplastika. Para más inri, el Barça también perdió la final de 1991 ante el equipo croata con el técnico balcánico en el banquillo.
Aun 28 años después, a la parroquia azulgrana no le hace mucha gracia recordar aquel trauma de 1996 en tiempos en los que el Barça, como pasó con el fútbol antes, tenía que lidiar con la ansiedad de ser por primera vez campeón de Europa. Pero Dominique Wilkins sigue saboreándolo y, aunque de buen humor, alardeando de aquel traumático tapón a Montero.