Una vez más la estación de esquí y montaña de La Molina, gestionada por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, empezará a decidir la suerte de la Volta Ciclista a Catalunya, y lo hará además con unos últimos kilómetros endurecidos y con la jornada de mayor kilometraje de esta 104ª edición de la ronda catalana y desde el 2016: 218,6 kilómetros.

El perfil de la tercera etapa
A los supervivientes de la carrera les espera una etapa dura de verdad, que empezará a romperse ya de inicio con el ascenso al Coll d'Estenalles (2ª) en los primeros 60 kilómetros, subida seguida de un prolongado descenso antes de empezar un sostenido ascenso camino de los últimos tortuosos 60 kilómetros, que a más de un corredor se le atragantarán.
Y es que primero hay que subir el Coll de la Batallola (3ª), seguido del primer puerto de categoría especial de esta edición de la Volta a Catalunya (Coll de la Creueta), antes de bajar hacia Alp y de afrontar el ascenso final a La Molina (1.690 metros), donde los aspirantes a suceder a Tadej Pogacar en el palmarés de la Volta tendrán ya que empezar a mostrar sus cartas.
La llegada a La Molina es un clásico moderno en el recorrido de la carrera, que ha visto finales en la estación en ocho ocasiones desde el 2014, la última de ellas en el año 2023, con el duelo espectacular que nos ofrecieron en aquella edición de la Volta el esloveno Primoz Roglic y el belga Remco Evenepoel.