El Barça parece que le tiene tomada la medida al Chelsea. A la goleada en la final de la Champions League de 2021 le siguieron dos derrotas mucho más ajustadas a doble partido en 2023 y 2024, y el equipo azulgrana se alzó con el trofeo en ambas ocasiones. El vigente campeón es, a priori, el favorito para clasificarse de nuevo para la final de Lisboa, pero algo puede hacer que la cuarta eliminatoria de semifinales que enfrenta a ambos equipos este año sea diferente.
Para empezar, el equipo de Sonia Bompastor es otro. La francesa le ha dado esta temporada otro aire al equipo londinense, más intenso y confiado que el de una Emma Hayes que no fue capaz de superar una eliminatoria europea ante las de Jonatan Giráldez y en verano decidió cumplir el sueño de su vida: tomar las riendas de la selección estadounidense. Además, ella sí sabe lo que es ganar al Barça: era entrenadora del Lyon que le ganó la final de 2022 en Turín.
Además (y no menos importante), la liga inglesa podría estar prácticamente sentenciada para cuando empiece la eliminatoria, el domingo 20 de abril en el Johan Cruyff. De ganar mañana en casa al West Ham, el Chelsea haría casi imposible cualquier opción del Arsenal de arrebatarle el título, puesto que mantendría la ventaja de ocho puntos a falta de solo cuatro jornadas. En las ediciones anteriores, el título estaba muy en juego en Inglaterra.