Aunque el Valencia cumple este curso cinco temporadas seguidas en Europa, hubo un tiempo, con el 'Pipo' Baraja como jugador y no como entrenador, en el que el Valencia peleaba por todos los títulos y era incluso el mejor equipo del mundo, según la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS, por sus siglas en inglés).
Tal día como este martes pero hace veinte años, el Valencia consiguió la Supercopa de Europa, su último título europeo, al vencer por dos a uno al todopoderoso Oporto, que meses atrás había conseguido la Champions League con Jose Mourinho como técnico.
El Valencia, que llegaba tras ganar la Liga y la Copa de la UEFA en una inolvidable 2003-04, necesitaba la Supercopa de Europa, porque apenas unos días antes se había dejado remontar el 0-1 en La Romareda, perdiendo 3-1 ante el Zaragoza en Mestalla y dejando marchar la Supercopa de España. No obstante, Claudio Ranieri, que heredó el banquillo de un Rafa Benítez que se acababa de marchar al Liverpool, alineó en Mónaco con todos los titulares para redimirse de la derrota de la Supercopa de España.
El Valencia salió con Santi Cañizares en la portería; Curro Torres y Amedeo Carboni en los laterales; Carlos Marchena acompañando en el eje de la zaga a un David Navarro que sustituyó a Roberto Fabián Ayala, que estaba en Atenas 2004; Vicente Rodríguez y Rufete en los costados, junto al mítico doble pivote formado por Rubén Baraja y David Albelda, y Bernardo Corradi y Marco Di Vaio en punta.
El ahora entrenador del Valencia anotó el primer tanto en el minuto 33 con un potente cabezazo desde más allá del punto de penalti tras un centro de Curro Torres.
Un Vicente Rodríguez imparable
Férreo en defensa, el Valencia lo fiaba todo a un Vicente Rodríguez que era imparable y que todavía no se había lesionado de su tobillo izquierdo en aquella fatídica noche en Bremen. De hecho, en el minuto 67, una jugada suya en la que fintó, se fue de su par y centró al segundo palo supuso el segundo tanto del Valencia, al cabecear Di Vaio a la red un centro medido del valenciano.
El Valencia controló el partido desde entonces aunque la entrada de Ricardo Quaresma provocó que el Oporto acortara distancias con un disparo de casi treinta metros que se coló en la portería de Cañizares y que metió el miedo en el cuerpo a los más de doce mil valencianistas que se habían ido hasta Monaco.
No obstante, el club de Mestalla, que fue el primer equipo español en alzar la Supercopa de Europa, logró levantar al cielo de Monaco la segunda en el último título europeo de la entidad che, que ahora transita por un lustro sin viajar por Europa.