“El coche de Rolf Stonmelen ha perdido el alerón y me ha pasado por encima. No puedo borrar esa imagen. No puedo pensar en otra cosa”, dijo el piloto brasileño Carlos Pace tras el trágico accidente que puso punto final al Circuito de Montjuïc para el automovilismo. El considerado mejor circuito urbano del mundo, el más exigente en cuanto a pilotaje y además rápido, tenía un triste final. El balance, estremecedor: Stonmelen resultó con siete fracturas y su Hill, saltando, segó la vida de cinco personas e hirió a otras diez.
Caos, consternación e incredulidad. tras un accidente que podría catalogarse como anunciado. El presidente del RACC, S alvador Fábregas , ya había dicho el sábado anterior que dificilmente volvería un GP a Montjuïc.
Todo el fin de semana había sido extraño, muy extraño. Los pilotos llegaron nerviosos: revisaron el circuito y consideraron que los raíles estaban mal fijados. Se intentó solucionar pero los pilotos –salvo Jacky Ickx y Vittorio Brambilla , se negaron a salir el viernes.
Emerson Fittipaldi , que dos años antes había hecho vibrar a la afición con su victoria, ya anticipó el jueves que consideraba “el circuito de Montjuïc condenado. Ni siquiera una chicane que disminuyera la velocidad de entrada en la recta sería aceptable”. El viernes por la noche y el sábado por la mañana incluso los mecánicos ayudaron a fijar los raíles.
Al final, amenazas y presiones hicieron que los pilotos salieran a pista. Emerson Fittipaldi se limitó a las tres vueltas mínimas para calificarse, pero a 45” de la pole, antes de marcharse.
La carrera fue caótica. Un golpe en la salida eliminó a cuatro de los cinco primeros pilotos de la parrilla. Los sucesivos líderes, por diversos motivos, acabaron contra las vallas y Rolf Stonmelen se encontró de improviso delante en lucha con Carlos Pace. Al iniciarse la vuelta 26, un tercio de carrera, el coche de Stonmelen perdió el alerón, tocó el raíz izquierdo antes del rasante y despegó al llegar a éste, cruzando la pista y pasa por encima del raíl de seguridad derecho, alcanzado a diversas personas. El caos. La carrera no se detendría hasta la vuelta 29 con Jochen Mass como ganador. La bandera de cuadros no marcó solo el final de carrera, sino también de Montjuïc.