El homenaje a Rafa Nadal comenzó el martes de madrugada, con la derrota bien calada en la piel. El acto podía hacerse el martes, en caso de perder, como sucedió, o el viernes, tras la semifinal, que era la jornada más manejada. Todo se precipitó. Con ausencias, como la de Novak Djokovic, quien había anunciado que estaría presente en la despedida del manacorí.
“Me quedé un poco triste por todo, no se dio nada bien. España perdió, Rafa no pudo competir como a él le gustaba. Acabaron perdiendo y la atmósfera en general era un poco triste. Todo salió mal”, señala Feliciano López, director deportivo de la Final 8.
Reconoce que “en el vídeo nos hubiera tener a un montón de gente más, deportistas amigos de Rafa, pero esos vídeos llegaron tarde para ser montados. Ha sido todo un poco a contarreloj. ”.
Aunque, apunta, “Rafa tuvo la despedida que él quería, sencilla. Estuvo dedicando unas palabras que él consideraba a quienes tenía que agradecer. Pero fue como estaba planeado, como él quiso. Es una persona a la que no le gustan los grandes shows. Él pensaba ser el protagonista y dedicar unas palabras. Alrededor de la pista no había nadie más que él”.
No es Rafa Nadal de parafernalias, pero entrada ya la madrugada, con el mazazo que suponía la eliminación, quedó todo desangelado, lejos de la dimensión de la figura que se retiraba del tenis profesional.
"Perder te hace sentir triste. Rafa Nadal volverá a los grandes torneos durante el año que viene y tendrá más homenajes en los que poder ser reconocido", apuntaba el capitán español, David Ferrer.