Este sábado 26 de mayo terminó oficialmente la aventura de Guillermo Ochoa con el Salernitana en la Serie A en el empate de su equipo 3-3 en el Estadio de San Siro, en donde visitó al AC Milan para cumplir con su último compromiso de la temporada 2023/24 en la liga italiana.
Desde antes del partido, el Salernitana ya había asegurado el último lugar de la tabla tras una desastroza campaña en la que apenas pudo ganar dos partidos y sumar 17 puntos, además de recibir 81 goles para terminar en el último puesto.
En cuanto a los números del portero mexicano, Ochoa disputó 21 partidos defendiendo los palos del Salernitana este año y recibió 44 goles, y mantuvo así su meta imbatida tan solo en un compromiso.
Mientras que su último partido con el cuadro del sur de Italia fue el pasado 21 de abril en la derrota de 2-0 ante la Fiorentina. Desde entonces no volvió a ser considerado por el entrenador debido a una lesión que también lo dejó fuera de la convocatoria de Jaime Lozano con la Selección Mexicana para la Copa América.
Para este compromiso ante el Milan no fue la excepción y el director técnico Stefano Colantuono prescindió de sus servicios, por lo que llamó en su lugar a los guardametas Costil, Fiorillo y Salvati.
Ochoa se despide de su más reciente aventura por Europa con un nuevo descenso que se suma a los dos que acumulaba previamente tras jugar con el Ajaccio en la Ligue 1 y el Granada en La Liga de España.

Memo Ochoa sufre la temporada como toda Salernitana.
Números de Memo Ochoa con el Salernitana
- Partidos disputados: 41
- Goles recibidos: 77
- Porterias en cero: 5
El paso de Guillermo Ochoa por el Salernitana
Guillermo Ochoa, el destacado portero mexicano, ha tenido una carrera notable y su paso por el Salernitana de la Serie A italiana es un capítulo interesante. Ochoa se unió al Salernitana en enero de 2023 con un contrato a corto plazo, inicialmente hasta el final de la temporada 2022-2023. Su llegada se produjo tras dejar el Club América en la Liga MX.
En Salernitana, Ochoa rápidamente se hizo un lugar en el equipo gracias a su experiencia y habilidades bajo los tres palos. A pesar de unirse a un equipo que luchaba en la parte baja de la tabla, su desempeño fue sólido y ayudó a estabilizar la defensa con su capacidad para realizar paradas cruciales. Durante su tiempo en el club, Ochoa demostró ser un líder en el campo y un jugador clave en varios partidos, y se ganó el respeto tanto de sus compañeros como de los aficionados.
El paso de Ochoa por Salernitana fue una muestra más de su habilidad para adaptarse a diferentes ligas y niveles de competencia, y consolidó aún más su reputación como uno de los mejores porteros mexicanos de su generación. Su desempeño en Italia fue seguido de cerca tanto por los medios como por los aficionados, destacando su resiliencia y profesionalismo.
Aunque su estadía en Salernitana fue relativamente corta, el impacto de Ochoa en el equipo fue significativo, y su experiencia en la Serie A añadió otra dimensión a su ya impresionante carrera internacional.