Antes de partir hacia La Paz, el domingo, Lionel Scaloni confirmó que Lionel Messi viajaba a Bolivia y que si se subía al avión era para jugar. En la práctica del lunes por la noche española, el 10 no se entrenó a la par de sus compañeros y se abrió la duda: ¿juega? Ese interrogante se mantuvo hasta casi una hora antes del partido. Y al final, el genio no irá ni al banco de suplentes.
Entre los dos Lionel acordaron que lo mejor era no arriesgar en la altura, a 3.600 metros sobre el nivel del mar, a un futbolista de 36 años que no hizo pretemporada y que jugó 12 partidos en los últimos 48 días. El jueves Messi había pedido el cambio en el minuto 88 del partido con Ecuador porque se sentía cansado. Y advirtió que eso ya pasaría a ser costumbre.
A Leo le hicieron estudios que no arrojaron ninguna lesión. Entonces, viajó a La Paz. Y ahí se decidió que el 10 mirará desde afuera. En su lugar, será titular Angel Di María.