Brutal la temporada que está realizando el nº 1 mundial, puesto que se ha asegurado hasta la conclusión de este 2024. No puede ser de otra manera con unas estadísticas que plasman la cualidad de un tenis al que dota de una consistencia que ninguno de sus más directos rivales ha podido conseguir, tampoco su verdugo en los cara a cara, el español Carlos Alcaraz, que se ha llevado sus tres duelos.
Pero el italiano Jannik Sinner ha mantenido un nivel alto durante más tiempo, en un mayor número de torneos. Son 65 partidos ganados de 71. 45 de 48 en pista dura. Sumó en el Masters 1000 ATP de Shanghai su séptimo título del curso, después del Open de Australia, Rotterdam, Miami, Halle, Cincinnati y US Open.
Son 17 coronas profesionales, continúa con 99, a una del redondo 100, el serbio Novak Djokovic, 37 años y nº 4 mundial, última víctima del transalpino, 23 años. Por 7-6 (4) y 6-3 en 1h.37'.
El campeón olímpico y leyenda del deporte planteó un intenso pulso al nuevo líder, que aguantó firme en un equilibrado primer set, que decantó a su favor con un excelente 'tiebreak', una especialidad de la casa ya que ha ganado 20 de los últimos 23.
Sinner mantuvo un ritmo muy alto de concentración y acierto, que aniquiló los ánimos y resistencia de un Djokovic que se convenció de la superioridad de un adversario que le ha superado las tres últimas veces, en 4 de las 5 más recientes para igualar (4-4) su palmarés de enfrentamientos.
Atentos a los movimientos de ambos tenistas, Roger Federer y Carlos Alcaraz, sentados juntos en uno de los palcos. Ambos son embajadores del principal patrocinador del torneo (Rolex) y el murciano se desplazará directamente de China a Riyad (Arabia Saudí) para disputar, del 16 al 19 de octubre, la exhibición 'Six Kings Slam', donde coincidirá con Sinner y Djokovic, además de con Rafa Nadal.

Roger Federer y Carlos Alcaraz, en uno de los palcos durante la final de Shanghai
Un 'break' en el segundo set, 3-1 Sinner, decantó definitivamente el duelo para un nuevo campeón de Shanghai más iluminado, con mucha mecha para aguantar lo que fuera e imponer su ley calladamente pero sin conmiseración.
Acabó con un ace, señal de su poderío. Enorme exhibición de Sinner. Intocable con su saque, seguro de cómo llegar a la victoria por el camino correcto.

Jannik Sinner apabulló a Novak Djokovic en la final en Shanghai.
Sinner apenas lo celebró. Es parco en gestos y palabras, más si el caso de los dos positivos por clostebol continúa coleando una vez la Agencia Mundial Antidopaje apeló ante el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) la decisión del panel de jueces de la ITIA (Agencia Internacional de Integridad del Tenis), que juzgó que no era merecedor de sanción. La AMA pide de uno a dos años de castigo.
“Ojalá no estuviera en esta posición y poder disfrutar algo más”, confesó luego Sinner, quien apostilló que “en ocasiones he perdido la sonrisa. Sólo intento disfrutar lo máximo posible en la pista, donde soy fuerte, no pienso en ello, estoy concentrado”
Djokovic, por su parte, se acercó a la ATP Finals, subiendo de la novena a la sexta plaza. Muy cerca ya del Masters Final en Turín