Carlos Alcaraz se va de madrugada a su hotel en Melbourne, rodeado del nutrido grupo que forman miembros del equipo técnico y familiares. Ha cerrado su partido con Richard Gasquet en tres sets (7-6, 6-1 y 6-2), en dos horas y veintidós minutos, antes de las doce de la noche.
Pero hay recuperación y compromisos que seguir atendiendo. Entre los mismos, los medios de comunicación, incluida la rueda de prensa oficial. "Prefiero jugar de día para hacerlo todo a un ritmo bueno, aunque las condiciones tenísticas no han estado mal", comenta satisfecho de su estreno de temporada.
Puso un ritmo trepidante, no acusó la falta de competición oficial. Salvo en un aspecto, las bolas de 'break'. Se le escaparon las nueve que tuvo, lo que obligó a que resolviera el primer set en el 'tiebreak', que invirtiera 72 minutos.
"Es normal después de dos meses sin competir. Además, los primeros partidos son un poco más difíciles", señala sobre un asunto que tiene en su agenda. "En la mayoría de partidos necesito muchas oportunidades para hacer los breaks, y quiero mejorarlo. . Aunque también estoy mejorando el que no me afecte e ir hacia adelante pensando punto a punto", apunta.
"Estoy contento por el partido en general", resume. Y ya piensa en el compromiso de segunda ronda, el jueves contra el italiano Lorenzo Sonego. Un rival de cuidado, de mucho tenis aunque ciertamente irregular.
Alcaraz perdió ante el transalpino, 28 años y nº 46 mundial, en el torneo de Cincinnati 2021, por 6-3 y 7-6 (6). Lo tiene bien presente, y avisa: "No me gusta tener el cara a cara negativo con nadie. Eso me motiva para intentar empatar. Viene de ganar a Evans. Es un jugador muy peligroso, con grandes tiros. Toca seguir mejorando, intentar que el 'head to head' sea 1-1".
El murciano cerró la primera ronda del cuadro masculino, en el que ganaron 30 de los 32 cabezas de serie, un récord. "