La cúrcuma es una especia milenaria reconocida por sus múltiples ventajas para la salud. Su principal compuesto bioactivo, la curcumina, posee potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que la convierte en una aliada natural para el corazón. Un estudio de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) reconoce principales beneficios cardiovasculares.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son una de las principales causas de mortalidad en el mundo. Factores como la edad, el sexo, la hipertensión, la obesidad y la resistencia a la insulina, pueden aumentar el riesgo de sufrir problemas cardíacos.
Estos factores favorecen la disfunción de los vasos sanguíneos, lo que puede derivar en afecciones como la aterosclerosis. En suma, incorporar cúrcuma en la alimentación puede ser un complemento natural para cuidar tu corazón.

Cuáles son los efectos de la cúrcuma en el corazón
Cuáles son los efectos de la cúrcuma en el corazón
La cúrcuma es una especia milenaria con reconocidas propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, gracias a la presencia de su principal compuesto bioactivo, la curcumina, que ayuda a reducir la inflamación crónica y el daño celular.
Por esta razón, desde hace tiempo esta especia se encuentra en el foco del interés particular de la ciencia por su impacto positivo en la salud del corazón.
Un estudio de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) ha destacado que la cúrcuma es un complemento natural para un corazón sano.
Según la investigación, la curcumina ha demostrado ser eficaz en la prevención y tratamiento complementario de diversas enfermedades cardiovasculares (ECV), como la isquemia-reperfusión y el infarto de miocardio.
Empero, el estudio ha señalado específicamente la forma en que la cúrcuma protege al corazón.
1. Efecto cardioprotector: ayuda a mejorar la función del corazón y protege contra daños cardiovasculares.
2. Regulación de la agregación plaquetaria: reduce el riesgo de formación de coágulos, lo que disminuye la posibilidad de infartos y trombosis.
3. Acción antiinflamatoria y antioxidante: disminuye el estrés oxidativo en los vasos sanguíneos, contribuyendo a una mejor circulación.
4. Control del colesterol y triglicéridos: favorece el equilibrio del colesterol total, LDL (colesterol “malo”) y HDL (colesterol “bueno”), promoviendo una salud arterial óptima.
Su capacidad para mejorar el metabolismo de las lipoproteínas y reducir la inflamación arterial hace que la cúrcuma promueva el bienestar cardiovascular.
En particular, Medical News Today refiere que distintos estudios han demostrado que la cúrcuma puede “prevenir el estrechamiento de las arterias”, lo que “ofrece una capa protectora contra diferentes problemas cardiovasculares”.
5. Regulación de la presión arterial: actúa sobre diversas vías de señalización celular para ayudar a controlar la hipertensión.
Por lo expuesto, el consumo regular de cúrcuma, como parte de una alimentación equilibrada, puede tener un efecto positivo en la prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares (ECV), complementando los enfoques tradicionales.
Esta información no sustituye en ningún caso al diagnóstico o prescripción por parte de un médico. Es importante acudir a un especialista cuando se presenten síntomas en caso de enfermedad y nunca automedicarse.