La Virgen de la Macarena es una de las imágenes más veneradas en Sevilla, pero su origen está envuelto en un halo de misterio que ha fascinado a devotos y curiosos durante siglos. ¿Quién la esculpió? ¿Cómo llegó a Sevilla? Estas preguntas han dado pie a leyendas que han persistido a pesar del paso del tiempo.
Según la versión más extendida, todo empezó en el Siglo XVII con la llegada de un misterioso viajero italiano a Sevilla. Se supone que planeaba partir hacia las Indias, pero enfermó gravemente antes de embarcar y fue internado en el Hospital de las Cinco Llagas.
Tras su muerte, las monjas del hospital encontraron en su equipaje una talla de la Virgen, compuesta por un rostro y unas manos de extraordinaria belleza. A partir de allí la historia empezó a crecer y a popularizarse.
¿Por qué el viajero italiano llevaba consigo esta imagen? ¿Era un regalo para alguien en el Nuevo Mundo?
Estas preguntas siguen sin respuesta, pero lo cierto es que la Virgen que traía el misterioso viajero italiano nunca llegó a su destino original. Se quedó en Sevilla, donde se convirtió con el transcurrir de los años en un símbolo de esperanza y devoción.
Macarena, protectora de Sevilla entre milagros
Lo cierto es que los devotos de la Virgen de la Macarena siempre han hablado de sus milagros. En 1653, Sevilla fue azotada por una epidemia de peste. Desesperados, los habitantes sacaron la imagen de la Virgen en procesión, buscando protección divina.
La tradición cuenta que, al pasar por la calle Feria, la Virgen miró hacia una casa donde yacía una mujer enferma y que esa mujer se curó. Desde entonces la Virgen de la Macarena fue considerada protectora de la ciudad.
Este episodio ha sido transmitido de generación en generación, pero ¿qué vio realmente la gente aquel día? ¿Fue una coincidencia o un acto sobrenatural? Son interrogantes que siguen abiertos.
El enigma del escultor: ¿un artista fantasma?
Uno de los mayores misterios que rodean a la Virgen de la Macarena es la identidad de su escultor. No hay registros históricos que indiquen quién la creó. Algunos la atribuyen a artistas como Juan de Mesa o Ruiz Gijón, pero no hay pruebas concluyentes para asegurarlo.
“El moldeado y corte de gubia, su policromía primitiva, la forma de tallar la boca… Todo eso me ha llevado a pensar que es una obra de Ruiz Gijón. Y además su conexión con los ángeles del Paso de Jesús del Gran Poder es muy evidente”, ha sostenido el prestigioso escultor sevillano Luis Álvarez Duarte sobre la relación entre las similitudes de la Virgen con una obra mítica dentro de la tipología de los pasos procesionales sevillanos.
Francisco Ruiz Gijón fue un escultor español del barroco nacido en 1653 en Utrera y fallecido en 1720 en Sevilla. Es un artista con muchísima obra documentada, al margen de esta que se le suele atribuir sin pruebas concluyentes.
¿Cómo llegó la Virgen a la Basílica de la Macarena?
La hermandad del Santo Crucifijo, una cofradía religiosa con una larga historia vinculada a Sevilla, tuvo su origen en el siglo XVI, cuando fue fundada en el Monasterio de Guía, perteneciente a la orden de San Agustín.
Se asentó en el templo de San Basilio y sus integrantes estaban especialmente interesados en adquirir la imagen de una virgen. Enterados de la hermosa talla guardada en en la capilla del Hospital de las Cinco Llagas, actual sede del Parlamento de Andalucía, se pusieron en campaña para conseguirla.
La leyenda cuenta que por aquel entonces en el sanatorio carecían de reloj con campanas y que los hermanos del Santo Crucifijo propusieron quedarse con la imagen a cambio de, justamente, un reloj que recientemente le habían donado al convento. Según este relato, la propuesta fue aceptada pero bajo una promesa irrompible: si la Virgen volvía a entrar alguna vez en el hospital, no volvería a salir de allí.
Sin embargo, la Virgen de la Esperanza Macarena se encuentra desde 1949 en la Basílica de la Macarena, donde miles de personas de todo el mundo la visitan cada año. Su procesión durante la Semana Santa es una de las más emblemáticas de Sevilla. Llegó allí cuando se terminó de construir el templo cuya obra se había iniciado en 1941. Antes de este traslado definitivo, la imagen estuvo alojada en la parroquia de San Gil, donde la Hermandad de la Macarena tenía su capilla desde 1653. En 1936, durante la Guerra Civil, la iglesia de San Gil fue incendiada y la imagen de la Virgen fue salvada por un grupo de hermanos que la trasladaron en secreto a una casa en la calle Orfila.
A la Virgen de la Macarena le han dedicado versos grandes poetas españoles como García Lorca, Rafael Alberti y Manuel Machado. Es también la patrona de los toreros y amiga de los gitanos.
Para adentrarse en los misterios de la Macarena es aconsejable hacer las rutas guiadas que exploran los enigmas de este barrio sevillano (desde historias de fantasmas hasta investigaciones paranormales). Es una actividad que el turismo más convencional suele ignorar, pero que vale la pena porque está muy claro que la Virgen de la Macarena no es solo una imagen religiosa, sino también un símbolo de misterio, fe y tradición que sigue despertando preguntas y emociones.
¿Esconderá esta Virgen muchos otros secretos? Quizás la respuesta pueda encontrarse en su mirada serena, que parece guardar historias apasionantes de unos cuantos siglos de historia.