Un día más, 'First Dates' abrió sus puertas para dar una nueva oportunidad en el amor a un grupo de solteros y solteras que quieren encontrar a alguien con quien compartir sus vidas. Este jueves, el programa de Carlos Sobera cruzó los caminos de María y Lázaro, ella de Málaga y él de Sevilla.
La primera en llegar fue María, estudiante de psicología a la que le gusta viajar, bailar y sobre todo las nuevas tecnologías. Y es que tal y como contó a Carlos Sobera en su presentación, la joven sigue todos los consejos que le da la inteligencia artificial (IA). Poco después, el presentador recibió a Lázaro, estudiante de ingeniera forestal, amante de la fiesta y de la buena vida.

María y Lázaro, en 'First Dates'
Las primeras impresiones, pese a ser muy superficiales, fueron buenas. "Me ha sorprendido. Viste muy bien. Eso me llama la atención", explicó ella frente las cámaras del programa, al igual que él: "No está mal. Está muy bien. De cuerpo está muy bien". Y tras una breve presentación en la barra del restaurante, los jóvenes fueron dirigidos a su mesa.
La velada dio un giro peligroso al tratar un tema delicado: la inmigración. "Se debería regular. No podemos dejar entrar a todo el mundo. No somos una ONG. A mí, por ejemplo, nadie me ayuda", empezó Lázaro. Y María replicó: "Soy migrante, vengo de Colombia. Es un tema delicado. De cierta forma hay que regularizarla, pero no juzgo a las personas que vienen y se quedan".

María y Lázaro, en 'First Dates'
"Es un tema peliagudo", espetó el soltero, visiblemente incómodo con el tema. Sin embargo, la cosa fue a más. "La migración es un tema complicado. No es fácil", explicó María. Y siguió: "Hay muchos chicos que no tienen bien informado el tema, que dicen que el Gobierno les da dinero... Muy pocos saben". Unas palabras que no contrataron con la versión de Lázaro. "Hay algunos que le dan pagas. 700 euros al mes", espetó él, cuando ella sentenció: "Cambiemos de tema".